Un Gran Premio en la vida de un piloto

El trabajo de un piloto de Fórmula 1 es más que llegar al circuito, subirse al monoplaza e irse luego al hotel. Durante la mayoría de los días del año se someten a un duro entrenamiento,-que ya explicamos en reportajes anteriores- para correr al máximo nivel durante diecinueve carreras. Pero hay algo más, en el fin de semana de gran premio, además de pilotar el coche, también tienen que ir al gimnasio, atender a la prensa, asistir a actos promocionales…

Para saber más sobre el tema hemos hablado con dos pilotos del Campeonato del Mundo de Fórmula 1: Esteban Gutiérrez y Adrian Sutil. El primero pasa por su primera temporada en la Fórmula 1, mientras que el segundo vuelve a la parrilla para participar en su sexto año como piloto oficial. Ambos ya saben lo que es estar en un fin de semana de carreras.

Para el espectador, un gran premio comienza con la llegada al circuito. Hasta esto tiene algo que ver en la preparación, ya que hay que adaptarse de la mejor forma a los cambios horarios. “A las carreras europeas llego durante el miércoles, pero en las que hay mucha diferencia horaria suelo llegar el lunes o el martes para adaptarme al horario”, nos dice Adrian Sutil después de su primera carrera del año. “Nuestro primer día en el circuito es el jueves, cuando tenemos el track walk (paseo a pie a la pista con los ingenieros), varias reuniones con los ingenieros y algunos actos de Prensa”.

Pero antes de la llegada al circuito también hay que trabajar.No todo empieza cuando llegamos al circuito, existe un entrenamiento físico previo y un trabajo de entendimiento del circuito que ponemos a prueba cuando llegamos a la pista”, nos cuenta Esteban, quien ya ha participado en los dos primeros grandes premios de la temporada y de su carrera deportiva. El viernes, los pilotos se han de enfrentar a dos rondas de entrenamientos libres, de hora y media cada una. “Me suelo ir a la cama sobre las diez de la noche y me despierto a las seis y media de la mañana. Llego a las ocho y lo primero que hago es reunirme con mis ingenieros. A las nueve hago una pequeña preparación con mi fisio para subirme al coche a las diez”, nos cuenta el alemán de Force India, quien ha vuelto este año a la Fórmula 1 con una actitud renovada.

Esteban, por otro lado, nos habla de que lo primero que hace al levantarse un día de carreras es darse un baño para “despertarme bien antes de desayunar y coger energías para todo el día”. Una vez acabada cada sesión de entrenamientos, los pilotos se reúnen con sus ingenieros y analizan las telemetrías para buscar puntos de mejora la próxima vez que se suban al monoplaza.

Tanto la tarde del viernes como la del sábado supone un reto para un piloto de carreras, ya que suelen tener una estricta agenda que han de cumplir: actos con prensa, con patrocinadores, fans, entrevistas, reuniones con ingenieros… Al final del día algunos pilotos se quedan en el circuito para cenar y darse un masaje y otros deciden volver antes al hotel. La hora de irse a la cama, como comentaba Sutil, suele ser a las 10 de la noche.

El día de la carrera es el más importante. Ya se conoce en qué posición va a salir cada piloto y, en un máximo de dos horas, cada uno luchará por un objetivo. “Cuando la carrera es a las dos de la tarde, llegamos a las nueve y media al circuito”, nos comenta Sutil, quien añade que lo primero que hace es asistir a una reunión con sus ingenieros para decidir la estrategia de carrera. Luego tendrá que atender a la prensa una vez más y, a las doce del mediodía, almorzará. Después llega el driver parade (vuelta al circuito en un camión descapotado con todos los pilotos). “Tras él tengo un breve calentamiento con mi fisio y marcho a mi habitación, donde me quedo hasta cincuenta minutos antes de la carrera”, añade el alemán. Media hora antes de que se apague el semáforo se abre el pit lane y los pilotos forman la parrilla y comprueban que todo esté bien en el coche para comenzar así una nueva carrera, que puede durar hasta setenta vueltas.

Una vez acabada la carrera, los tres primeros suben al podio y tendrán una posterior rueda de prensa. Los demás, comparecerán ante los medios en el llamado “corralito” tras bajarse del coche y en las ruedas de prensa marcadas por los equipos individualmente. A lo largo del domingo tiene lugar una nueva reunión con los ingenieros y, al igual que sucede los demás días, los pilotos suelen darse un masaje para relajar los músculos que han estado en tensión durante todo el fin de semana.

Una vez acabado el domingo, si hay una semana intermedia, los pilotos suelen volver a casa, pero si el caso es el contrario, tendrán que volar rápidamente a su siguiente destino para comenzar de nuevo la preparación.

Si alguien dijo que el trabajo en la F1 era fácil… ¡que intente someterse a la presión que se someten estos fueras de serie casi veinte veces al año!

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