Mónaco: Velocidad, glamour y pasión

A lo largo del calendario de la Fórmula 1 hay una cita que siempre es especial: el Gran Premio de Mónaco. Allí se une el rugido de los motores y el glamour de las celebridades que visitan el circuito.  Puede que un piloto no sea nunca Campeón del Mundo, pero si ha ganado en Montecarlo será siempre recordado. Las calles del Principado están llenas de dificultades para los pilotos: correr en el prestigioso trazado urbano ya es todo un reto.

Historia

Anthony Noghès llevaba el mundo del motor en sus venas. Hijo de Alexandre Noghès, quien fue presidente del Club del Automóvil de Mónaco, puso las bases para celebrar el prestigioso rally de Montecarlo en aras de atraer turistas en invierno y, en los años 20, comenzó a organizar carreras de habilidad donde actualmente se disputa el Gran Premio de Fórmula 1. La primera carrera se disputó en 1929, llevándose la victoria el inglés William Grover, a bordos de un Bugatti. Se siguió celebrando la carrera hasta 1937 y luego volvió en 1948.

Pero no fue hasta 1950 cuando nació la Fórmula 1. Mónaco estaba en el primer calendario. Era la segunda cita puntuable, el 21 de mayo, una semana después de Silverstone. Juan Manuel Fangio fue el total vencedor en una carrera a 100 vueltas. Hizo pole, victoria y vuelta rápida. El GP volvió a entrar en el calendario puntuable en 1955, y hasta el día de hoy no ha salido de él.

En Mónaco se han celebrado carreras que se recordarán toda la vida. En 1970, Jack Brabham había liderado 28 de 79 vueltas cuando el australiano se fue de largo y Jochen Rindt le superó en un movimiento de astucia para vencer en la carrera. En 1984 la lluvia fue protagonista durante un GP que duró 31 de 77 vueltas programadas; Alain Prost venció viendo la remontada que protagonizaron Ayrton Senna a bordo de un Toleman y Stefan Bellof, aunque éste fue posteriormente desposeído de su tercera plaza. En 1996 tan solo tres pilotos acabaron en la misma vuelta. Años antes, en el 82, hasta 6 líderes hubo en la misma vuelta en la victoria de un Ricardo Patrese sorprendido al conocer que era vencedor.

A pesar de ser un trazado altamente peligroso, Mónaco tan solo ha sido testigo de una muerte en Fórmula 1: la de Lorenzo Bandini en 1955. El Ferrari del italiano se vio envuelto en llamas después de chocar en la chicane del puerto. Las heridas y quemaduras en el cuerpo de Bandini hicieron que fuese trasladado al hospital en el que murió tres días después.

Ayrton Senna, Rey de Mónaco

Cuando hablamos del circuito de Mónaco es inevitable olvidar a Ayrton Senna. El brasileño venció en seis ocasiones allí, por lo que es el piloto que más veces lo ha logrado (6). También es quien tiene más pole position (5) y podios (8). Senna protagonizó en las calles del Principado grandes momentos desde su debut, en el que finalizó segundo con un Toleman, teniendo a tiro a Alain Prost con el McLaren. Cuatro años más tarde, el brasileño logró una estratosférica pole con un tiempo de 1:23.998, con 1.427 segundos de ventaja sobre su compañero de equipo; al otro día las cosas no salieron bien y Senna terminó contra el muro a falta de diez vueltas para el final. El de McLaren volvió caminando a su apartamento, sin dirigir la palabra a nadie, enfadado con él mismo después de su error. En 1992 logró una victoria recordada, por delante de Nigel Mansell, a quien superó por solo dos décimas después de sobrevivir los envites del británico con neumáticos nuevos.

“Llegué a un punto en el que era dos segundos más rápido que mi compañero de equipo, quien utilizaba el mismo monoplaza, motor y neumáticos”, dijo Senna tras la estratosférica pole en 1988. El brasileño confesó haber entrado en otra dimensión en la que su concentración había superado los límites. “De repente me di cuenta que estaba rodando demasiado rápido, no había el menor margen en absoluto. Cuando tuve esa sensación, levanté inmediatamente el pie. Me sentí en un nivel diferente. El circuito dejó de ser un circuito, era un túnel de Armco. Y me dije: no salgas de nuevo, eres vulnerable”.

Otros pilotos como Graham Hill o Michael Schumacher han conseguido grandes victorias en las calles de Montecarlo. Ambos tienen cinco victorias. Otros, como Jarno Trulli u Olivier Panis han ganado allí por primera y única vez.

El trazado

“Mónaco es un circuito lento y ratonero”, comentaba Jaime Alguersuari en una de sus vueltas al simulador de Red Bull. “La primera curva (Santa Devota) se toma en tercera velocidad, es una curva complicada, llegas a mucha velocidad en séptima y bajas a tercera y haces la subida subiendo marchas a fondo. La entrada al Casino es muy rápida y bajas en cuarta velocidad. Llegamos a la curva más cerrada de todas (Loews), de 180º, giras todo, es una zona muy técnica. Nos vamos antes del túnel. Cogemos el rebufo durante el túnel para adelantar en la frenada tras el túnel. Llegamos en segunda a la chicane, no hay que salirse nunca de la línea. Entramos en La Rascasse, es una curva muy lenta a 30 o 50km/h. La última curva nos da entrada a la recta de meta de Mónaco”

El circuito de Mónaco cuenta con 3,34km y 18 curvas, las cuales hacen que Montecarlo sea el trazado con la media de velocidad más baja del campeonato.  Allí no se superan los 305km de distancia recorrida en el GP, ya que si se hiciera se superarían las dos horas de duración.

El circuito del glamour

El formato del Gran Premio de Mónaco ya en sí es singular: en años venideros, era la primera fecha que se posicionaba en el calendario, y a partir de ella se completaba, ya que se hacía coincidir con el día de la Ascensión. Actualmente, a diferencia de otras citas, los entrenamientos libres se celebran el jueves, por tradición. También el glamour se da cita y los pilotos desfilan en una pasarela. También la familia real monegasca tiene un gran protagonismo, ya que son los que entregan a los vencedores su trofeo y comparten con ellos momentos tras las carreras.

En el paddock de Mónaco, a lo largo del fin de semana, no es raro ver a estrellas de música, cine, fútbol y del deporte en general. También es un buen lugar para las relaciones comerciales: además de para comenzar nuevas negociaciones, también lo es para cuidar los sponsor dándole un pase al paddock club más codiciado del Mundial.

2013: Igualdad e incertidumbre máxima

En Mónaco solo son capaces de vencer aquellos con una capacidad y destreza superior a la de sus rivales. Cuenta más el piloto que en cualquier otro lado. En 2013 se llega a Mónaco con la igualdad como protagonismo; los neumáticos han provocado un espectáculo digno de seguir y ha cerrado la distancia entre los grandes del campeonato: Vettel, Alonso y Räikkönen. Otros como Hamilton o Rosberg tendrán que tirar de habilidad para superar los límites de su monoplaza.

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