Gran Premio de Malasia empañado por la antideportividad de Rossi

Dani Pedrosa (Repsol Honda RC 213 V) sumó su segunda victoria de la temporada al imponerse en el Gran Premio de Malasia de MotoGP que se disputó en circuito de Sepang y en el que el español Jorge Lorenzo (Yamaha YZR M 1) fue segundo y recortó distancias con el italiano Valentino Rossi (Yamaha YZR M 1).

Rossi protagonizó un incidente con el español Marc Márquez(Repsol Honda RC 213 V) durante la sexta vuelta. El italiano esperó al español y tras mirarle y acercarse a él le lanzó una patada que tiró al campeón del mundo de MotoGP en 2013 y 2014 por los suelos.

Rossi ha sido sancionado con tres puntos de penalización por Dirección de Carrera del Campeonato del Mundo de motociclismo por el incidente protagonizado con Márquez y saldrá último de la formación de salida en el Gran Premio de la Comunidad Valenciana dentro de quince días.

Rossi ya contaba con un punto de penalización por considerar Dirección de Carrera que en la segunda clasificación del Gran Premio de San Marino, en el circuito de Misano Adriático, protagonizó una conducción irresponsable con el español Jorge Lorenzo.

Al tener ya un punto de penalización, estos tres puntos le hacen llegar a la primera sanción que, con cuatro puntos, es la salida desde la última posición de la formación de salida de la siguiente carrera. En caso de sumar siete la sanción es salir desde la calle de talleres y con diez puntos la penalización es un gran premio sin correr.  El incidente llega después de una semana de tensión y polémicas verbales entre los pilotos.

El piloto italiano ha asegurado que Marc Márquez «ya estaba cayendo» y «en ningún momento hay una patada», además ha afirmado que la sanción deja un solo ganador, que es el piloto español, que «jugó sucio» y logró su objetivo de hacerle perder «el campeonato». «Con la sanción que me han puesto ha ganado Márquez. Él pretendía que perdiera el campeonato y jugó sucio. Yo no quería que cayera, solo advertirle de que parara y hacerle entender esto y no lo ha entendido. Si además pego una patada a una moto de MotoGP no se cae, es más fuerte que eso», ha afirmado ante los periodistas, después de negarse a comparecer en la rueda de prensa oficial, según recoge Europa Press.

«Sobre el contacto, yo no quería que se cayera. Solo intentaba que perdiera tiempo porque me ha llevado al límite. No era correcto lo que hacía. Cuando me he ido largo, nos hemos tocado. Pero no es cierto que le dé una patada. En MotoGP si le doy una patada, por suerte hay imágenes y se ve. Se ve que me toca con el manillar y yo pierdo el pie. Cuando yo le toco él ya estaba en el suelo. Solo pretendía advertirle», ha manifestado.

El transalpino recalcó su versión. «Mi error no ha sido que yo le haya dado una patada, yo solo quería que se ralentizara. Se ve muy bien que él ya estaba cayendo porque me toca con su manillar. Lo hemos visto pocas veces en la historia del deporte y Marc ha hecho una pésima actuación. En Austalia la cosa no fue del todo bien pero no tan duro como hoy. Ha sido la prueba de que tenía razon el jueves», ha asegurado el italiano. «No quería llegar a este punto. Me hubiera gustado jugarme el campeonato con Jorge. No es bonito, lo bonito era jugármela con Lorenzo. Marc ha demostrado lo que dije, ha reafirmado que era verdad. Yo pensaba que él podía reflexionar y se comportaría de otra forma, pero se ha comportado peor que en Philip Island», ha afirmado sobre su duelo en el Mundial con Jorge Lorenzo.

«Es una pena, una vergüenza, podría haberme mantenido arriba, pero en Valencia será mas difícil. No es justa la sanción, de este modo Márquez ha ganado esta lucha, su plan ha funcionado, me ha hecho perder el campeonato», ha concluido el actual líder del mundial.

Una vez se apagó el semáforo y con todo el interés centrado en la lucha por el título entre los pilotos de Yamaha, el italiano Valentino Rossi y el español Jorge Lorenzo, corrieron suerte dispar pues mientras el transalpino mantuvo su puesto -tercero- a final de recta, al español le superaron los dos pilotos oficiales de Ducati, aunque antes el concluir el primer giro ya estaba tras Rossi.

Los dos pilotos de Repsol Honda, Dani Pedrosa y Marc Márquez, no fallaron y comenzaron a marcar un fuerte ritmo en cabeza de la prueba, pero ni Rossi ni Lorenzo se despistaron.

En la apurada de frenada de final de recta en el principio de la segunda vuelta Lorenzo se metió por dentro a Rossi y aunque éste intentó mantener la posición no pudo, como tampoco logró seguir en carrera el italiano Andrea Iannone (Ducati Desmosedici GP15), con evidentes problemas mecánicos.

Antes de terminar la segunda vuelta Jorge Lorenzo superó a Marc Márquez, por entonces segundo, en un claro intento de evitar que Dani Pedrosa se escapase en solitario en pos de su segunda victoria de la temporada.

Todo un fin de semana «cargado» con la declaraciones de Rossi contra Márquez hizo saltar por los aires su rendimiento en pista. De repente Rossi se encontró tras Márquez y entre ellos comenzó una batalla espectacular y sin cuartel con constantes adelantamientos y algún gesto del italiano con la mano al español como para que le siguiese, algo que no debió sentar nada bien al piloto de Repsol Honda, que evidenció no querer perder una nueva batalla con el italiano, como ya sucedió en Argentina o en Holanda.

La situación llegó a su culmen en el sexto giro cuando de manera descarada el italiano esperó al español y, tras darle con la moto, le propinó una patada que acabó tirándolo al suelo.

Márquez, sin un reposapiés de su moto, arrancó la misma para conseguir llegar hasta su taller mientras Dirección de Carrera, en una decisión incomprensible por lo claro de la situación en la que Rossi saca el pie y tira a Márquez y le debiera haber supuesto la bandera negra de eliminación para el italiano, anunció que investigaría el incidente después de la prueba.

La carrera se encontró entonces con un Dani Pedrosa líder, seguido, a siete décimas y en aumento, por Jorge Lorenzo y con Valentino Rossi ya a más de siete segundos.

Algo más atrás Aleix Espargaró (Suzuki GSX-RR), líder de un grupo de cinco pilotos que peleó por la sexta posición y en el que además de su hermano Pol estaban el también español Maverick Viñales (Suzuki GSX-RR), el italiano Danilo Petrucci (Ducati Desmosedici GP14), que se la acabó adjudicando en propiedad, y el alemán Stefan Bradl (Aprilia RS-GP).

El mayor de los hermanos Espargaró acabó la prueba en la séptima posición, por delante de Maverick Viñales y Pol Espargaró, con Héctr Barberá (Ducati Desmosedici GP14) en la decimotercera posición, justo por delante de Toni Elías (Forward Yamaha) y con Álvaro Bautista (Aprilia RS-GP), decimoquinto.

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